Les cuento un secreto, cada que me destino a concentrarme me dan ganas de orinar, no se… es como si mi cerebro le dijera a mi vejiga ¡vacíate para que después no andes jodiendo!
Hace ya un año atrás me he percatado de algo que he venido
ignorando todos estos meses, y es que aún sigo en la etapa de negación y de
justificar cada acto o cosa que sucede, pero debo empezar a ser sincera y es
que es cierto. Se alejaron… sus razones tuvieron…. O hice algo que aún no se…
A quienes me refiero, pues a todas las personas con quienes
pase momentos muy agradables, platicas de horas y trasnochadas unicas, es
delirante saben, que de un día para otro luego de sentirme mal diga “no hice
nada” y quizá ese sea el defecto, que también me quedé quieta, sin hacer nada.
Conozco
personas por mis estudios en Guayaquil y enserio se me hace súper extraño que
dejaron de escribir y de responder mis mensajes, sé que algún día se los preguntare porque enserio no sé qué hice, quizá irme y no seguir en la misma
onda.
Otras personas conocí por trabajo y en esos momentos nos jurábamos
amistad incondicional, cambiamos de empleo y todo se apagó, que hice?, acaso
dejar de farrear como antes, deje de vestirme con vestidos pequeños y tacos insoportables...
Uno con el tiempo busca comodidad y no solo es donde pones
el trasero, es todo, la ropa, las salidas, las amistades, y quizá si hice algo,
cambie, porque ya no quería farras, ni alcohol cada fin de semana, ya no quería
putivestidos, quería un pantalón más cómodo a la hora de sentarme, caminar, etc.
Ya no quería estancarme en un mismo lugar solo porque ahí conocí personas chéveres,
soy consciente que puedes tener amistades en todas partes, el problema aquí es
que no todos se quedan a esperar que algún día se reencuentren y ponerse al día.
Me afecta si, porque a estas personas las aprecio, cada
etapa fue una locura y recordar me emociona, no quiero repetirlo, lo disfrute,
lo goce, chévere pero que hice para que se alejaran, para que me ignoren cuando
les dijo, pa cuando un café, para cuando una plática. Eso me pone a pensar que todas
estas personas cumplieron su fase conmigo y no es justo que se queden cuando mi
frecuencia ya no es la misma. Lo acepto, lo entiendo pero por amor al recuerdo
un hola no está de más, es triste tener mucha gente pasajera en la vida. O quizá yo soy la del problema.
No me queda más que decir, ellas tienen sus razones, el
ciclo terminó, fue agradable mientras duro. No es que en mi vida no hayan
personas o amistades, solo que cierta parte de mi quiere un reencuentro, pero
que se puede hacer cuando ellas viven lejos o cuando yo no tengo nunca tiempo (irónico)
Me quedo con los que están, y doy la bienvenida a quienes
quieran sumarse, con todo esto he entendido que uno debe gozar mucho más a las personas,
porque no sabes si la distancia, si el trabajo o una discusión, o algo mas.... los separe por
siempre, no sabes cuánto tiempo durara aquella amistad, así que toda locura debería
ser permitida.
Tengo una amiga, mi mejor amiga, que a pesar de peleas y
dejarnos de hablar, volvemos porque nos queremos, porque a pesar de la
distancia y el trabajo seguimos escribiéndonos, no nos ignoramos, la única rescatable
de las otras, soy sincera es todo.
Gracias por su tiempo, necesitaba escribirlo, necesitaba que
lo sepan
Luego de un buen tiempo comprendo que hay quienes se quedan, otros que están de pasada y hay quienes son de una platica y se van. así es la vida y todo es un aprendizaje, aprender a soltar

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