17_07_2017 Mi mayor bendición



Si antes olvidaba esta fecha ahora me será imposible.
*Dios da por algo y Dios quita por algo*… ahora puedo decir que es una mierda decir eso, porque Dios no quiere que sus hijos sufran y lo que ocurrió no es obra de Dios. El me dio doble bendición y son solo esas cosas buenas que podemos recibir de él.
Que la dicha más grande fue haber sido madre pero el dolor que le acompaña fue no haberlo podido ejercer.
Que la dicha más grande fue haberlos sentido. Pero el dolor que lo minimiza fue no haberlos podido abrazar.
Sí! hubo dicha y me alegrará recordar aquellos 3 meses, en donde no quise ilusionarme pero es inevitable ignorar que tienes dos seres dentro tuyo creciendo y que algún día vas a conocer. A pesar de los malos diagnósticos me enamoré, me entregue al sentimiento que invadía mi ser, el ser mamá y me despedí de la soledad porque aunque me sentía sola no era por completo los tenía a los dos acompañándome a cada momento.
No se cómo explicarles este dolor. No sé cómo decirles por qué el alma se te va del cuerpo en busca de tus pequeños. Pidiendo explicación tocando tu vientre y no sentirlos… la vida duele y no hay nada peor que aquel momento en donde ya no estás completa. No les miento que trate de calmarme pero fueron horas en donde sabía que algo malo pasaba y sólo quería tener pensamientos positivos. Sollozos desde adentro sentía. Algo sucedía y de pronto ya no fui 3 fui 2 y la vida se acabó. 
No bastaron ruegos, ni súplicas. No bastó nada para que me los devolvieran. ¿Que había hecho mal? ¿En dónde falle? Son mis pequeños mocosos y nunca los olvidaré.

Ellos no han muerto ni morirán y a todo quien me pregunte soy madre de dos mellizos que aunque ante la ley no son ciudadanos ni seres humanos para mí son mi todo y la bendición más grande que pude recibir de Dios. No quiero preguntas, no quiero sentimentalismos, soy una mujer fuerte y así seguiré, si me derrumbo lo hago a solas y vuelvo a levantarme porque eso me ha enseñado mi familia y aunque ahora me es difícil lo lograré y a cada uno que leyó esto por favor no más preguntas de que ocurrió, porque el trauma de aquel día no se olvida, porque esos segundos fueron los peores y aunque gritaba en esa grande habitación no era lo suficiente como el sentir mi alma sufrir por la desdicha de perderlos.

Están con papá Dios, mis mocosos están haciendo travesuras con él, y desde donde están saben que su madre los amará siempre y llegará el día en que pueda abrazarlos y decirles lo mucho que los extrañe.








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